Vitalidad y crecimiento

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LA CAÍDA DEL CABELLO

LA CAÍDA

Alopecia androgenética

(AGA) o calvicie común

Efluvio Telogénico

Efluvio Anagénico

Alopecia areata

Entendemos la alopecia como la disminución de la densidad o ausencia de pelo, de forma localizada o difusa y de forma temporal o permanente. Existen muchas patologías que cursan con signos de alopecia. Los tipos de alopecia más frecuentes son:

 

  • Alopecia androgenética (AGA) o calvicie común
  • Efluvio telogénico. Existe un aumento de la inducción del telogen.
  • Efluvio anagénico. Tiene lugar una eliminación de los cabellos en anagen.
  • Alopecia areata. Hay un aumento de la depilación telogénica y detención de los folículos en anagen precoz.

La alopecia androgenética (AGA) o calvicie común, como su nombre indica, se debe a una predisposición genética del individuo, aunque los genes implicados no están totalmente descritos en la actualidad.

 

Es decir, debe existir una especial sensibilidad folicular a los andrógenos circulantes y un cierto grado de penetrancia en el folículo piloso. Es una de las formas de alopecia más frecuentes en hombres y mujeres.

 

En el folículo la testosterona libre, por la acción de la enzima 5α-reductasa, se convierte a 5α-dihidrotestosterona (5DHT). Ésta desencadena una serie de procesos que conllevarán al fenómeno de miniaturización de los folículos pilosos y un adelgazamiento del pelo. Es decir, que en cada ciclo se reduce progresivamente la fase de crecimiento y se prolonga la fase de latencia-caída, sustituyéndose los cabellos,  o pelos terminales, por vellos con la consecuente falta aparente de cabello. Este proceso evoluciona gradualmente a una alopecia irreversible si no se trata adecuadamente.

 

Como hemos dicho, afecta a ambos sexos, aunque con manifestaciones clínicas diferentes.

  • La alopecia androgenética masculina (MAGA)

    En España el 63% de los varones de 50 años presentan MAGA, proporción que aumenta con la edad.

     

    La distribución de la falta de cabello se produce siguiendo unos patrones clínicos conocidos con diferentes grados. El Grupo Español de Tricología de la AEDV (Academia Española de Dermatología y Venereología) decidió adoptar la escala de Ebling.

  • La alopecia androgenética femenina (FAGA)

    En España el 36% de las mujeres padece alopecia androgenética de patrón femenino (FAGA) que suele acentuarse a partir de la menopausia, por la pérdida de la protección estrogénica. En un porcentaje alto de casos existen antecedentes familiares aunque también existen algunos factores que pueden agravar la tendencia a la alopecia, por ejemplo el déficit de hierro es el que con mayor frecuencia se ve implicado. El patrón de caída de cabello en las mujeres con FAGA es diferente al de los hombres, comenzando con una pérdida difusa de cabellos «en corona» respetando la línea de implantación frontal.

Las alopecias telogénicas son aquellas en las que, por determinadas y diferentes causas, se produce una aceleración del paso de los folículos de anagen a telogen, con la consiguiente caída del cabello abundante a los 2-4 meses.

 

Es de duración variable pero con recuperación total del cabello con el mismo patrón de crecimiento que antes de la alopecia.

 

Entre las causas se encuentra el estrés, la ansiedad aguda o depresión, los déficits de biotina y zinc, las dietas hipocalóricas, el post-parto, la fiebre prolongada, las grandes cirugías y anestesias, las dermatosis como psoriasis y la toma de determinados medicamentos (selenio, litio, anovulatorios, anticoagulantes, ß-bloqueantes) o la radiación ultravioleta (exposición solar).

Son aquellas alopecias en las que las causas o estímulos actúan directamente sobre los folículos en fase anagen causando una caída casi inmediata, o poco tiempo después de la causa.

 

Pueden tener su origen en enfermedades (por ejemplo el hipotiroidismo e hipertiroidismo), en deficiencias de zinc o ácidos grasos esenciales; por agentes antitumorales, por infecciones micóticas y bacterianas, por el uso excesivo de agentes químicos agresivos (el peróxido de hidrógeno y tioglicolatos usados en la peluquería); y también por la acción compulsiva de arrancarse los cabellos (tricotilomanía), de rascarse el cuero cabelludo, o del cepillado agresivo de los cabellos.

La alopecia areata es una enfermedad benigna autoinmune y autolimitada caracterizada por la presencia de áreas alopécicas o sin cabello. Aparte de la predisposición genética (en un 15-20% de los pacientes existen antecedentes familiares), los factores ambientales parecen ser importantes, por ejemplo, el estrés psicosocial puede ser el desencadenante del brote.

 

La clínica puede ir desde una placa alopécica limitada única, generalmente en el cuero cabelludo hasta llegar a ser completa, conocida como alopecia total, e incluso de todas las áreas pilosas del cuerpo, la alopecia universal.

 

La evolución y pronóstico son impredecibles. El pelo puede volver a crecer, y al principio es fino y apigmentado, recuperando su aspecto y color al poco tiempo.

 

Médicamente es una patología benigna pero puede tener una gran repercusión negativa en la calidad de vida de los pacientes y en su capacidad funcional.